viernes, 4 de diciembre de 2009

Culpar: Del latín "tal y cual". Culpatio, es la acción de culpar; culpator, es el que se cuida de ejercer esta acción; culpatus, que es en quien recae la acción del culpator, culpándulus, es aquel contra quien tiene que ir el culpator.
La culpa, es la falta de diligencia en el cumplimiento de lo que es exigible a cada uno, hablando en jerga de Derecho Romano. Comúnmente usamos Culpa para referirnos a la falta o el incumplimiento de las responsabilidades menores.
Uno no debería ampararse en otra persona jamás, cada uno es dueño de sus actos, lo sabemos, y aún así lo hacemos.
Más decadente para nuestro comportamiento es el sentimiento de satisfacción que se nos queda después de ¿ganar? ante esa lucha de argumentos, donde nos manchamos las manos para ver quién es el más malo de todos. Nos gusta hacerlo y sobre todo verlo, maldita morbosidad humana.

¿Y qué pasa cuando Nadie es el culpable?
No se puede culpar a Nadie.





Maldito Nadie.