miércoles 30 de diciembre de 2009

I wanna be with you tonight~

Hoy me ha llegado una preciosa carta que me informaba que he sido ingresada en la lista de morosos de Orange por impago de una deuda, una deuda que no se la va a pagar ni su bonita y guapa madre.

Todo empezó a mediados de julio, Orange me ofrecía un internet de 56k, sin wifi y con llamadas provinciales por 21'90€, chollazo de ya hace unos 5 años. A principios de julio ni eso, dejó de funcionar internet. A pesar de las reiteradas llamadas de servicio técnico al cliente, sonaba ese Tonight, tonight, tonight I wanna be with you.., no me desagradaba, pero no me atendía ningún tele operador, dudo de sus existencias.

Si usted desea mandarnos a la mierda, por favor, pulse... Me cambié de compañía para pasarme a telefónica y ellos se encargaron de darme de baja en orange, de hecho tienen la conversación grabada y los papeles de cómo di mi dni para solicitar la baja legalmente. Tiempo después, me llegó la factura de agosto, septiembre y octubre. Llamé a telefónica para dejar las cosas claras y ellos me aclararon que no había ningún problema, consta en acta la baja de Orange y ellos no tienen nada que ver, que hable con ellos, tarea totalmente imposible, no te atienden.

Esta noche, por fin, a las 23:00h (no está nada mal), me llama una representante de Orange para informarme de nuevo que estoy en la lista de morosos (Asnef) y si deseo ingresar las facturas en cuestión, a lo que le he contestado, cabreada, que estoy harta de sus cartas, de su servicio, de su compañía y que estoy dada de baja legalmente, que si tienen algún problema que lo consulten con telefónica que tienen los datos de la baja registrados y que dejen de fastidiarme de una vez. La señora, ha hecho oídos sordos, me ha vuelto a informar de que estoy en la lista de morosos, a lo que:

-¿Es usted sorda o inepta? Este trabajo no es para usted.
-Buenas noches. ¡A esto no se le llama Educación!

¿EDUCACIÓN?

A pesar de no atender, no escuchar, de molestar en horas intempestivas se me queja de la educación, sí que estamos buenos.